Obtenido del vino, la manzana, la miel, el arroz o la malta. Un error que se usa para aderezar nuestras ensaladas, salsas y mucho más.

Hoy os presentamos los diferentes tipos de vinagres.

El vinagre es el resultado de la fermentación alcohólica o acética.

Se descubrió por accidente, por un error en la conservación de los vinos. Estos perdían los niveles de alcohol etílico y se volvían más ácidos.  

Hasta el siglo XIX se confirmó que esto se debía a la acción de un velo de microorganismo acético que se crea en la superficie del líquido. Que no fue fabricado como tal hasta la edad media.

El vinagre es un buen complemento nutricional ya que es un alimento bajo en grasa y nos aporta pequeñas cantidades de hierro, potasio, sodio, fósforo y otros.

Hay distintos tipos de vinagre, tan raros como el vinagre de cereales (Estados Unidos),  el de alcohol de caña (Latinoamérica) y el de arroz (en países asiáticos).  

De la caña de azúcar, melaza o maíz se obtiene el vinagre blanco, que se utiliza para conservar encurtidos. Su sabor es suave y pronunciado.

Por otro lado, para obtener el  vinagre de manzana/sidra  se fermenta alcohólica y acéticamente la pulpa de la manzana. Normalmente servido como aderezo en ensaladas.

De sabor suave y dulce, fiel representante de la cultura asiática, el vinagre de arroz se puede combinar con mijo o trigo. Útil para sazonar algas y verduras crudas y al vapor o incluso con el sushi.

Si buscas un sabor curioso para tus ensaladas y de menor acidez, prueba el vinagre de Malta, elaborado con cebada. Conservando su sabor característico a cerveza. Es amargo y fuerte, pero es el menos ácido.

Por último el vinagre de miel, se utiliza para elaborar siropes y dulces.

En España estamos más acostumbrados al vinagre de vino, y en Córdoba tenemos el vinagre de Pedro Ximénez, tan especial en nuestra gastronomía cordobesa.

El vinagre de vino se obtiene con la fermentación de la uva tinta o blanca. Este vinagre combina muy bien tanto con carnes rojas, como con salsas y ensaladas. Este tiene algunas variantes según su proceso de elaboración.

Con vino Pedro Ximénez, obtenemos un vinagre balsámico, tras hervir el mosto de uva y envejecer este en barricas de 6-12 años. Con este se puede dar un toque muy especial a las ensaladas, o incluso hacer reducciones para carnes, pescados y quesos.

Este vinagre compite con el vinagre balsámico de Módena, el más famoso. Elaborado con uva Trebbiano en Italia. Un producto que se envejece durante 25 años.

También tenemos el vinagre de reserva o solera es aquel que se envejece mediante la crianza oxidativa con el sistema soleras. Envejeciendo el vinagre en botas de roble. Es de color ámbar y reflejos pardo-rojizos, sabor fuerte y vinificado. Especial para el salmorejo cordobés.

Dependiendo del sabor y la acidez, así como del uso que le quieras dar, se puede elegir entre esta variedad de vinagres.

Ahora que sabes un poco más de este condimento tan especial, ¿te atreves a probar alguno de nuestros vinagres cordobeses?  Puedes encontrarlos en nuestra tienda online.

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