A lo largo de la historia el vino ha sido uno de los manjares más apreciados en occidente, sobre todo entre la alta sociedad y por este motivo ha estado presente en casi cualquier acto de importancia.

Su cultivo se ha asociado al mediterráneo, pero no tiene por que ser así. Realmente depende, sobre todouva-vino-tinto de la temperatura de la zona, que ha de estar en una media de entre 10 y 20 grados para que la uva se desarrolle y luego se pueda someter a los procesos mediante los que se obtiene el caldo final.

El que un vino sea realmente bueno depende de varios factores, convergiendo casi todos en el producto de base para la elaboración de cualquier vino, el zumo de la uva. El tipo de zumo y sus características que luego pasarán al caldo final varía en función de la temperatura, de la composición del suelo en el que se cultiva, de la variedad de la vid, del uso de fertilizantes o ausencia de ellos… incluso en función de las podas que se le realizan a la vid, que suelen depender del tipo de suelo en el que se cultiva.

uva-vino-blancoNo es sencillo para un productor obtener un buen zumo para conseguir extraer de él un caldo con el que merezca la pena hacer un gran reserva y otros tipos de vino que requieren una “inversión” en tiempo considerable, y esto es porque el resultado final depende de lo que se encuentra en el interior de la uva, que habrá madurado condicionada por las características de este suelo, el riego, el ritmo de crecimiento de la planta, el momento de recolección… etc

Todas estas variables se hacen patentes en un proceso del que se ha hablado poco y que es vital para la consecución del zumo que hará un gran vino. El prensado.

Hay que tener en cuenta que la uva se puede dividir en tres zonas. uva-diseccionada

  • Zona interna (semillas): Nos referimos a las semillas, que están rodeadas de una capa que concentra los azúcares.
  • Zona media (pulpa): En la que se concentra, entre otros el ácido tartárico y málico que suponen el 90% de los ácidos de la uva y tienen una importancia vital en la obtención del caldo final.
  • Zona externa (la piel): en la que se encuentran los taninos y parte de las sales minerales y aromas que luego tendrá el vino.

Por esta razón, la forma en la que se prensa la uva afecta de forma decisiva al resultado final. Si se prensa poco se obtendrán más componentes químicos de unas zonas que de otras, pudiendo producirse falta de color, de azúcares o ácidos.

 

¿Te ha gustado? En próximos artículos continuaremos hablando de los factores que hacen de un caldo lo que finalmente disfrutamos en las copas.

 

 

A disfrutar del vino!!

 

Ángela Cabello

Bodegas Mezquita