El bacalao común, bacalao del Atlántico o bacalao de Noruega (Gadus morhua) es una de las cerca de 60 especies de una misma familia de peces migratorios. Vive en mares fríos del norte. Por lo general es de tamaño pequeño, aunque algunos ejemplares pueden llegar a alcanzar los cien kilogramos de peso con un tamaño de hasta casi dos metros. Se alimenta de otros peces más pequeños, como el arenque.

El bacalao es apreciado por su carne y por el aceite de su hígado. El aceite de hígado de bacalao es extremadamente rico en ácidos grasos Omega-3 así como en vitamina A y vitamina D. De hecho, estas propiedades fueron muy explotadas durante años, suministrándose el aceite crudo a los niños como complemento alimenticio para la fijación del calcio en los huesos.

Existen numerosísimas recetas con las que se puede degustar el bacalao y en sus diversas formas de preparación es plato común en países como España, México Jamaica, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Portugal, siendo aquí la comida más importante.

A continuación os vamos a presentar la receta de nuestro lomo de bacalao confitado.

Los ingredientes necesarios, para realizar lo que será la base del Bacalao, o sea ser, el pisto son:

  • Tomate frito

  • Calabacín

  • Berenjena

  • Cebolla

  • Pimiento rojo y verde de asar

  • Zanahoria

  • Aceite de oliva

  • Laurel

  • Sal

Y para realizar el Bacalao confitado, usaremos:

  • Lomo de bacalao

  • Ajo aplastado

  • AOVE

Elaboración:

En primer lugar, elaboraremos el pisto. Para ello tendremos que freír las verduras por orden de dureza, es decir, pimiento, cebolla, calabacín y berenjena, siendo esta la ultima para que no se ponga negra. Una vez estén todas las verduras pochadas añadimos el tomate frito.

En segundo lugar, para confitar el lomo de bacalao, pondremos el aceite junto con el ajo y añadiremos el lomo seguidamente. Lo dejaremos confitar durante 5 minutos a 70 grados, una vez hagamos esto, lo sacaremos del aceite y lo reservaremos.

Para emplatarlo, serviremos una base de pisto, y encima el lomo de bacalao previamente calentado.

Y, ¡voilá! Listo para comer.

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