Seguramente muchos de vosotros os habéis propuesto al comienzo del año comer más sano, hacer ejercicio o simplemente estáis queriendo llevar una vida más sana.

Y si os parecen sosas las ensaladas por la noche, aquí podrás encontrar algunos consejitos para darle un toque especial y mantener la dieta. 

Comer es uno de los mayores placeres de la vida y comer una dieta equilibrada puede resultar difícil, pero no es imposible. Solo debemos consumir la proporción adecuada  y variada de verduras, carne, pescado y legumbres.

La forma más recurrente para llevar a cabo una dieta ligera y baja en grasas son las ensaladas. Elaboradas con productos saludables, bajos en grasas, fáciles de preparar y nutritivos: verduras, hortalizas y legumbres.

Aliñadas habitualmente con aceite de oliva virgen extra, que aunque tiene contenido graso alto es muy saludable y nutritivo. Y el vinagre, con componentes bioactivos como antioxidantes y antimicrobianos beneficiosos para la salud.

No solemos pensar mucho en este hecho, pero teniendo en cuenta la gran variedad de elementos que se puede hacer para dar un toque especial a las verduras, no nos podemos conformar con lo básico.

Sin embargo, muchas veces ponemos elementos  como las salsas, que añaden un toque cremoso a las ensaladas, pero suelen ser más pesadas. Y si se compran en los supermercados tienen, además, conservantes, corregidores de sabor y acidez y azúcares añadidos.

Algunas salsas y aderezos tienen un alto contenido calórico por sus componentes a base de lácteos como la salsa César (80 calorías), el aderezo francés o el Blue Cheese (73 calorías).

Un sustituto más sano serán las vinagretas y aderezos elaborados con ingredientes menos calóricos, pero igual de sabrosos, como los frutos o verdura triturada (zanahoria, aguacate, naranja, castañas), zumo de limón, jengibre y especias.

Aquí te dejo algunos tips para que tus vinagretas sean sanas y ricas:

  • Aceites aromatizados, existiendo distintos tipos en el mercado o pudiendo macerarlos de forma casera. Algunos pueden ser aceites con especias, con trufas, o con semillas como el sésamo y el comino.
  • Para aportar un toque ácido diferente se pueden utilizar vinagres de manzana, vino u arroz. Y en pequeñas cantidades el vinagre balsámico.
  • Para dar aroma a las ensaladas, puedes añadir especias y hierbas aromáticas como tomillo, romero, laurel, orégano,  albahaca, cebollino, cilantro, eneldo, hierba limón o pimienta negra o blanca.
  • Podemos sustituir la salsa de mostaza en las ensaladas puedes utilizando el grano de mostaza molido combinado con aceite. Esta opción es más sana que una salsa ya elaborada a la que se le suele añadir azúcar y conservantes.
  • Añadiendo semillas como el hinojo (dando un toque anisado suave), chía o soja.
  • Sal rosa, más sana que la sal yodada porque no está tratada químicamente y porque tiene 84 oligoelementos que ayudan a la salud.
  • O para añadir un sabor diferente puedes probar la sal con apio.
  • Por último, se le puede añadir también mermelada, como la de naranjas y oliva.

 

Con estos consejos seguro que te resultará más sencillo realizar elecciones sanas a la hora de preparar tu dieta. Tanto la ensalada como el aliño, siempre al gusto.

Bodegas Mezquita.